PORTAFOLIOS DIGITALES Y SU USO EN LA EDUCACIÓN
Un portafolio
digital se refiere a una recopilación de documentos que pueden mostrar
diferentes aspectos globales o parciales de una persona (personales, académicos, profesionales) o de una organización
(objetivos, organigrama, productos), los cuales han estado seleccionando y
organizando de forma reflexiva y deliberada y son presentados en formato
digital (texto, imágenes, animaciones, simulaciones, audio y vídeo). Se puede
decir que es una manera de presentar una identidad en formato digital.
Se podría
decir que el portafolio viene a ser una especie de memoria documentada de un
proceso de creación, un proceso educativo o de otra índole que muestra la
evolución del mismo, de tal manera que se puede recomponer una
trayectoria.
El
portafolio digital se aplica sobre todo al ámbito educativo y hace referencia
al conjunto de evidencias en soporte digital que muestran el desarrollo,
evolución y logros de los estudiantes en su proceso de aprendizaje.
La práctica
del portafolio digital en este ámbito enlaza de manera directa con:
- la teoría del aprendizaje constructivista, que afirma que el conocimiento es elaborado por el propio aprendiz a partir de una secuencia de aprendizaje en la que, a través del cambio conceptual, reestructura su modelo mental,
- y con el llamado aprendizaje significativo defendido por Ausubel, quien defiende que las tareas o actividades propuestas al alumnado debe partir de los intereses, aptitudes y actitudes del alumnado y estar relacionadas con los contenidos previos que posee el alumnado.
Es
necesario considerar su utilización en el mundo educativo que según Rodrigues,
R. (2013) "es herramienta poderosa para el registro de evidencias de un
proceso de desarrollo de aprendizaje que puede llevar a una reflexión
sistemática de la práctica docente."
El
portafolio digital es un instrumento que combina las herramientas tecnológicas
con el objeto de reunir trabajos que permitan el seguimiento y la evaluación
del proceso de aprendizaje del alumno. Este, se caracteriza por:
- Mostrar la evolución del proceso de enseñanza y aprendizaje.
- Estimular la experimentación, la reflexión y la investigación del alumno.
- Reflejar el punto de vista personal del alumno sobre su aprendizaje.
- Evidenciar los momentos claves del proceso de enseñanza y aprendizaje: problemas, soluciones, logros.
- Reflejar la valoración del profesor sobre el desempeño del alumno en la construcción del aprendizaje.
Portafolio digital del Alumno
El
propósito fundamental del e-Portafolio como herramienta para el estudiante es
ser un instrumento de evaluación de aprendizajes, que permite además, entregar
retroalimentación y orientación por parte del profesor respecto del proceso de
aprendizaje.
Según
(Barberá, 2008) Un e-portafolio es un sistema digital que permite a los
usuarios documentar competencias, eventos, planes o productos que son
relevantes para así como también dejar de manifiesto su evolución a lo del
tiempo. A este conjunto de registros se les denomina “evidencias” y pueden ser
de distintos tipos; textos, imágenes, audios, videos, entre otros.
Portafolio digital del Profesor
Las
funciones principales del portafolio digital para el docente son, según García (2001) son: la capacitación, un instrumento de investigación y una estrategia
para analizar y resolver problemas educativos concretos.
El
portafolio ofrece al profesor una reflexión crítica de su propia actividad
docente, y puede cumplir, además, una interesante función como herramienta para
la evaluación de pares, al colaborar con otros docentes en el intercambio de
portafolios se conoce la trayectoria desarrollada por los profesores y se
favorece la comunicación de experiencias.
Se pueden incluir además documentos
de alumnos, calificaciones, trabajos.
Elaboración de un Portafolio
La
elaboración del e-Portfolio proporciona una visión realista del proceso de
desarrollo de competencias de los estudiantes (puntos fuertes, débiles y
propuestas de mejora) y estos progresos se traducen en una calificación
objetiva sobre la base de rúbricas o checklists como se verá en el apartado de
evaluación.
Se puede
afirmar que al elaborar un e-Portfolio se tener en cuenta:
- Datos informativos sobre el estudiante.
- Tabla de contenidos.
- Objetivos que el estudiante ha de alcanzar y que han de corresponderse con las competencias contempladas en el currículum institucional.
- Criterios de evaluación que se tendrán en cuenta y que asimismo han de corresponderse con los detallados en el currículum institucional.
- Rúbricas que se han elaborado sobre la base de estos criterios y se van a utilizar en el proceso de evaluación.
- Criterios utilizados para seleccionar las evidencias pertinentes, evitando una acumulación de trabajos sin criterios definidos para su selección.
- Evidencias (trabajos del estudiante).
- Reflexión del alumno sobre las evidencias presentadas.
- Valoración y evaluación realizada por el tutor.
La evaluación en el portfolio digital
El
portafolio permite una evaluación continua y formativa, tanto al profesor como
al alumno, pues este reflexiona sobre su trabajo a partir de la revisión de sus
producciones y de la información aportada por el profesor en el mismo,
permitiendo la generación de nuevo conocimiento por parte del alumno. Pero
debemos destacar sobre los muchos aspectos positivos, la posibilidad de
realizar una evaluación participativa y de ese diálogo profesor-alumno, del
contenido tratado.
En este sentido, ya no se trata de una evaluación cuantitativa que mide a los estudiantes con relación a unos patrones o estándares admisibles, sino que de lo que se trata es de realizar una evaluación formativa, que incluya principalmente los procesos en los que participa el alumno y que le muestre la forma en que puede mejorar esas capacidades, mediante la reflexión sobre cómo ha aprendido, es decir, mediante la metacognición.
En este sentido, ya no se trata de una evaluación cuantitativa que mide a los estudiantes con relación a unos patrones o estándares admisibles, sino que de lo que se trata es de realizar una evaluación formativa, que incluya principalmente los procesos en los que participa el alumno y que le muestre la forma en que puede mejorar esas capacidades, mediante la reflexión sobre cómo ha aprendido, es decir, mediante la metacognición.
El
uso del portfolio como instrumento de evaluación proporciona la personalización
del proceso ya que, como señala Klenowski (2005) - citado Martínez Segura
(2009)- el portfolio permite una evaluación "expansionista" puesto
que incorpora múltiples fuentes de información del proceso y la toma constante
de decisiones en torno a ella.
A
esta evaluación formativa, también se le añade la posibilidad de la evaluación
sumativa, pues como establece Martínez Segura (2009): "...el
portafolio como evaluación sumativa nos va a proporcionar unos resultados al
final del proceso".
El portafolio permite tener mayores evidencias del trabajo de los alumnos. Es decir, es un proceso multidimensional con el que podemos coleccionar evidencias que muestren los logros, esfuerzos y el progreso de un alumno.
El portafolio permite tener mayores evidencias del trabajo de los alumnos. Es decir, es un proceso multidimensional con el que podemos coleccionar evidencias que muestren los logros, esfuerzos y el progreso de un alumno.
El
portafolio se conoce como una alternativa a las estrategias de evaluación
tradicionales. Además se lleva a cabo la negociación y el intercambio
comunicativo entre profesor y alumno durante su desarrollo.
Debido a algunas de
sus ventajas, el portafolio se ha convertido actualmente en una herramienta
fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje. No se realizan portafolios
únicamente como medio de evaluación, sino también para ser más conscientes de
su proceso de enseñanza-aprendizaje, repercutiendo en una formación más
cualitativa.


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